Patrimonio arquitectónico

En los diferentes espacios de la huerta podemos encontrar diversos tipos de construcciones. Como más tradicionales se pueden destacar las barracas, las alquerías, los secaderos de chufas, las cebolleras y los molinos.

BARRACAS

La barraca es la edificación típica de los agricultores de la Huerta de Valencia, donde vivían arrendados y hacían uso de los materiales disponibles a su alrededor para construirlas: barro, cañas y paja.

La mayor extensión de las barracas se produjo a principios del S. XIX, pero pronto el uso de estos materiales de poca resistencia, vulnerables a los incendios, vendavales y robos y el hecho de que los agricultores aumentaron su poder adquisitivo provocó su abandono progresivo.

Actualmente quedan muy pocos ejemplares, especialmente de las construidas con los materiales originales.

La mayoría de las barracas suelen tener una distribución similar, con una puerta en la fachada este que da acceso a un amplio pasillo que continua hasta la fachada oeste, donde se encuentra otra puerta que permite la circulación de aire.

Mediante una escalera se accede al piso superior o andén, donde antiguamente y, según las épocas, se criaba el gusano de seda o se utilizaba como secadero o almacén de productos agrícolas.

ALQUERIAS

Del árabe Al-Gary, que significa “el poblado pequeño”, esta construcción típica de la huerta tiene sus orígenes en las villas rústicas romanas, aunque fueron los musulmanes quienes además de darle el nombre le otorgaronmayor relevancia.

La alquería no sólo era un edificio, sino todo aquello que le rodeaba, con casas, hornos, molinos, campos etc. Y a diferencia del resto de edificaciones están orientadas hacia el sur, donde los árabes de la época situaban La Meca.

Normalmente están formadas por varias casas, y dentro de la principal, un habitáculo (el superior) es para los propietarios, y la planta inferior es para los inquilinos o caseros. También pueden tener una torre, la entrada con arco de medio punto, ya sea exterior o interior, así como una ermita o pequeña capilla.

SECADEROS DE CHUFAS

Después de cosechadas y lavadas, las chufas necesitan un proceso de secado que debe realizarse lentamente para obtener un producto de calidad.

El método tradicional consiste en extender los tubérculos en las cámaras que constituyen el último piso del vivienda habitual del agricultor o más recientemente en unos nuevos edificios; los secaderos.

Los secadores de chufas son unos edificios exentos de elementos decorativos de importancia y donde se prima su funcionalidad: dar a las chufas una excelente ventilación para conseguir un buen secado. Para cumplir su función disponen de un único elemento característico; grandes ventanas que permiten la circulación de aire.

LAS CEBOLLERAS

Las cebolleras son generalmente construcciones pequeñas de madera en paredes y suelo, y teja plana para el techo.

También encontramos algunas más sofisticadas, como las del Camino de la Fuente de Massalfassar, hechas con atobones de barro (mezcla de barro y paja).Construidas con la finalidad de mantener la cosecha de cebollas en condiciones óptimas hasta efectuar la salida al mercado cuando los precios fueron más favorables, han formado parte del paisaje de la huerta del pasado s. XX. hasta que en la actualidad han dejado de construirse.

En su construcción, se preparaba el suelo, creando una pequeña elevación de un palmo aproximadamente para separarla de la humedad de la tierra. Más tarde se construia el esqueleto de madera más gruesa y se creaban pilares. A ellos se les unían los listones, con la misma separación en cada uno de ellos. Gracias a esta separación el interior disponía de una continua ventilación, útil para secar las cebollas.

MOLINOS

Según su dedicación y fuente de energía encontramos diferentes tipos de molinos, siendo los más comunes en la huerta los molinos hidráulicos de rueda horizontal.

Un molino hidráulico tenía en la presión del agua su fuerza, gracias al aprovechamiento de la gravedad. El agua movía la rueda horizontal de palas, que hacía rodar el eje. El trabajo de molido se realizaba entre la muela fija y la muela arandela o corredera.

Se utilizaban para moler trigo o arroz principalmente, pero también para la creación de energía o para otros usos como el papelero de Mislata. Actualmente los pocos que quedan cumplen otras funciones.